El artículo 229 del Código Civil establece que aquel de los padres que no tenga el cuidado personal de sus hijos, no será privado del derecho, ni estará exento del deber de mantener con ellos una relación directa y regular. Por cuanto se estima siempre de máxima relevancia el interés superior de los menores, en orden a que puedan crecer con el ejemplo materno y paterno, y evitar el síndrome de alineación parental.

En concordancia a lo señalado por el legislador nacional, el artículo 9  numeral 3 de la Convención sobre los Derechos del Niño, dispone: “Los Estados partes respetarán el derecho del niño que esté separado de uno o de ambos padres a mantener relaciones personales y contacto directo con ambos padres de modo regular, salvo si ello es contrario al interés superior del niño”.

Todo lo anterior, siempre teniendo presente como principio orientador el interés superior del menor (contenido en el artículo 222 del referido Código), aquí representado por la necesidad de establecer lazos afectivos y familiares con su padre o madre, con quien no vive regularmente, siempre imprescindibles para la formación de un individuo emocional e intelectualmente sano y capaz para enfrentar el mundo y la sociedad en que se desenvolverá.

Tanto la doctrina como la jurisprudencia, han declarado que en esta materia resulta relevante la voluntad, los deseos y sentimientos del hijo a la hora de determinar un régimen de relación directa y regular, y así también la procedencia de la suspensión de dicho régimen cuando el menor ha sido sometido a maltratos o abusos, situaciones que ameritan su restricción y suspensión de este derecho de comunicación.

El principio rector e inspirador en esta materia, es el interés superior del niño, el cual no debe ser obviado por mero capricho de los padres, por lo que a la hora de fijar un régimen de relación directa y regular debe privilegiarse lo manifestado por el niño, ello de conformidad a lo dispuesto en el artículo 16 de la Ley Nº 19.968, el interés superior del niño, niña o adolescente y su derecho a ser oído.

Los artículos 222 y siguientes del Código Civil, regulan los derechos y obligaciones entre los padres y los hijos,  y dentro de ellas el derecho y obligación de mantener con el padre o madre que no tenga el cuidado personal del hijo, una relación directa y regular, estableciendo como excepción a dicho derecho el inciso final del artículo 229 del Código Civil, que expresa:

Artículo 229 Inciso final “(…) Se suspenderá o restringirá el ejercicio de este derecho cuando manifiestamente perjudique el bienestar del hijo, lo que declarará el tribunal fundadamente.”

En todos los otros casos, esta relación debe ser permanente con ambos padres. De esta forma, si Ud. sido privado (a) de este derecho –deber, y no existe acuerdo en orden a que se pueda llevar a efecto, es necesario que se inicie una acción judicial que restablezca el imperio del Derecho.

Queremos y podemos ayudarle en esta difícil misión de vida.